La defensa de Juan David R.C., acusado del trágico asesinato de un niño de cuatro años en Garrucha, Almería, ha solicitado la anulación del registro efectuado en su domicilio, argumentando que se realizó sin su conocimiento ni presencia. Según su abogado, Manuel Martínez Amate, este procedimiento vulneró derechos fundamentales al no permitir que el investigado estuviera presente o renunciara a su derecho de estar durante la búsqueda de pruebas en su hogar.
Martínez Amate ha pedido al juez que descarte de la investigación las 17 pruebas y evidencias que fueron recogidas en el registro, especialmente en la habitación compartida de la vivienda. Este registro tuvo lugar en la tarde del 4 de diciembre, momento en el que solo estaban presentes la madre del menor, quien también está bajo investigación, y su abogada, lo que ha generado inquietudes sobre la validez del proceso.
De acuerdo con la defensa, un registro domiciliario debe llevarse a cabo con la presencia del acusado o de alguien que lo represente legítimamente, lo cual no sucedió en este caso, ya que Juan David se encontraba bajo arresto por la Guardia Civil en ese momento. Además, el abogado subraya que la madre y su defensa tienen objetivos divergentes, lo que podría comprometer la equidad en la representación legal durante el proceso.
El abogado enfatiza que, a pesar de estar en prisión, Juan David no fue traído para el registro de su propio hogar, lo que podría haberle dado la oportunidad de ejercer su derecho de defensa. Apunta que la estrategia de defensa de la madre del niño es incompatible con la de su cliente, lo que ha creado una situación de indefensión para el acusado.
La urgencia de anular el registro se ve reforzada por un reciente auto del juez que ha delegado parte de la causa a un tribunal especializado en violencia de género, lo que, según argumenta la defensa, pone de manifiesto la clara incompatibilidad entre las posturas de ambos investigados. Este desajuste jurídico suscita preocupaciones acerca de la capacidad de la madre para asegurar los derechos de su pareja, el presunto agresor.
Juan David, que está en prisión de forma provisional por asesinato, ha sido trasladado recientemente a la cárcel de Albolote, en Granada, desde el centro penitenciario de El Acebuche en Almería. Este cambio se realizó después de que se solicitara protección para él, dado que temía por su integridad personal en la prisión.
En documentos presentados por su defensa, se alega que durante su estancia en el módulo 11, Juan David fue objeto de amenazas de muerte directas y un intento de agresión por parte de otros reclusos. Aunque fue reubicado, la defensa sostiene que este ajuste no es suficiente para garantizar su seguridad, dado que es conocido dentro del medio penitenciario por los cargos que enfrenta, incluyendo un supuesto delito de agresión sexual al menor.
Ante estas circunstancias, el órgano de Instituciones Penitenciarias decidió su traslado a una prisión cercana en Granada para salvaguardar su seguridad, lo que evidencia la gravedad de la situación que enfrenta el investigado en el sistema penitenciario.
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