24h Andalucía.

24h Andalucía.

Andalucía denuncia la imposición y falta de planificación en el uso obligatorio de mascarillas en hospitales y el confuso sistema de las 'autobajas'.

Andalucía denuncia la imposición y falta de planificación en el uso obligatorio de mascarillas en hospitales y el confuso sistema de las 'autobajas'.

El consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de Andalucía, Antonio Sanz, ha instado a la ministra de Sanidad, Mónica García, a adoptar una postura más rigurosa y seria, y menos impositiva y improvisada, en relación al debate sobre el uso obligatorio de mascarillas en hospitales y centros de salud, así como en lo referente a las 'autobajas' por enfermedades leves.

Sanz ha expresado estas declaraciones en una entrevista realizada por Canal Sur TV. Según el consejero andaluz, todas las comunidades autónomas, incluidas aquellas gobernadas por el PSOE, expresaron ayer a la ministra su desacuerdo con la forma en que está llevando a cabo estas decisiones. Señaló que antes de tomar medidas como estas, debería haberse convocado a la Ponencia de Alertas, donde se encuentran expertos y técnicos, y a la Comisión de Salud Pública para abordar el tema de las mascarillas.

En ese sentido, Sanz ha afirmado que ninguna comunidad autónoma, excepto Cataluña, respaldó el planteamiento de la ministra. Según él, una decisión de este tipo debe basarse en criterios técnicos y no políticos, y no debería depender de las redes sociales de la ministra.

El consejero andaluz ha calificado la forma de trabajo de la ministra como poco seria y ha denunciado la falta de diálogo y la improvisación en sus decisiones.

En cuanto al planteamiento de Mónica García sobre las 'autobajas', Sanz ha manifestado que se trata de otra improvisación en busca de titulares. Ha instado a la ministra a ser más prudente y ha recordado que una baja debe ser avalada por un médico como un acto administrativo.

Sanz ha criticado que la ministra lance propuestas de este tipo y luego diga que las tiene que negociar con los empresarios y sindicatos, calificándolo como una falta de seriedad política. Ha exigido más rigor y menos soberbia en la toma de decisiones.