24h Andalucía.

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Aumenta la brecha entre solicitudes de eutanasia y médicos objetores en Andalucía en dos años

Aumenta la brecha entre solicitudes de eutanasia y médicos objetores en Andalucía en dos años

En la comunidad autónoma de Andalucía, un total de 137 personas han solicitado la ayuda necesaria para morir en los dos primeros años de aplicación de la Ley de Regulación de la Eutanasia. Además, 1.341 facultativos se han acogido a la objeción de conciencia contemplada en la legislación.

Estos datos fueron ofrecidos por el consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul y portavoz del Ejecutivo andaluz, Ramón Fernández-Pacheco (PP-A), durante la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Gobierno. En el informe del año 2023 sobre la aplicación de la Ley de Regulación de la Eutanasia en Andalucía se destaca que 24 personas recibieron la prestación de ayuda necesaria para morir el año pasado.

El informe elaborado por la Comisión de Garantía y Evaluación para la prestación de ayuda para morir de Andalucía detalla que de un total de 56 solicitudes, 16 no fueron tramitadas por diversos motivos. Las solicitudes restantes dieron lugar a la apertura de expedientes, de las cuales 24 tuvieron resolución favorable y se completó la prestación.

El perfil de las personas que solicitaron la ayuda para morir varía en cuanto al sexo y a los motivos de salud. Los principales grupos de enfermedades que condujeron a estas decisiones fueron los procesos neurodegenerativos, procesos pluripatológicos o crónicos complejos, y procesos oncológicos.

La mayoría de las solicitudes se originaron en el ámbito de la Atención Primaria, donde el paciente, la familia y el entorno familiar estaban más presentes. Además, tres personas que recibieron la prestación donaron sus órganos, salvando así doce vidas.

Desde la creación del registro en noviembre de 2021 hasta diciembre de 2023, un total de 1.341 profesionales sanitarios se han acogido a la objeción de conciencia. El consejero ha destacado que, a pesar de las objeciones, se trata de un número importante que refleja la diversidad de opiniones en el ámbito de la salud.

En resumen, la aplicación de la Ley de Regulación de la Eutanasia en Andalucía ha sido un proceso complejo en el que se han tenido en cuenta tanto las solicitudes de ayuda para morir como las objeciones de conciencia de los profesionales sanitarios. El debate ético y moral en torno a la eutanasia continúa presente, pero el Gobierno andaluz se ha comprometido a garantizar el cumplimiento de los derechos reconocidos por la ley en este ámbito.