El Algarrobico, ¿a punto de ser demolido antes de fin de año? La lucha ciudadana da sus frutos
Por fin, la Junta de Andalucía da un paso decisivo para tirar abajo el controvertido hotel de El Algarrobico en Carboneras. Después de décadas de peleas, movilizaciones y retrasos, parece que la demolición está más cerca que nunca.
Greenpeace y otros colectivos llevan años exigiendo que se elimine esa mole de hormigón, símbolo de la especulación y el daño ambiental en nuestra costa. La Junta ha anunciado que, usando una ley específica, tomará las riendas del proceso, en contra de la falta de colaboración del Ayuntamiento de Carboneras, que sigue poniendo obstáculos.
Esto puede cambiar muchas cosas. La demolición del hotel significará devolver parte de nuestra playa a su estado natural y proteger el ecosistema. Pero también muestra cómo la presión social y la movilización ciudadana pueden forzar a las administraciones a actuar, aunque a veces con retraso y obstáculos.
Para los ciudadanos, esto es mucho más que una demolición. Es una victoria en la lucha por mantener nuestro litoral y evitar que la codicia destruya lo que es de todos. También nos recuerda que debemos estar atentos y exigir cumplimiento a las leyes y a quienes las deben hacer respetar.
Ahora, lo importante es que los trámites administrativos no se alarguen y que la demolición se realice antes de que acabe el año, tal como esperan Greenpeace y la comunidad. Los afectados, especialmente quienes viven cerca o disfrutan de esas playas, deben seguir presionando y vigilando el proceso para que no quede en papel mojado.
La próxima etapa será que las autoridades pongan en marcha el plan de demolición y que, además, recuperen la playa y su entorno. La ciudadanía puede seguir apoyando campañas, participando en movilizaciones y exigiendo transparencia. Solo así lograremos que la costa de El Algarrobico deje de ser un símbolo de la corrupción urbanística y pase a ser ejemplo de recuperación y respeto por nuestro medio ambiente.