Estado de emergencia: 12 millones para recuperar las playas andaluzas tras las últimas borrascas.
SEVILLA, 25 de marzo. El Consejo de Ministros se reunió este martes para discutir un importante acuerdo que permitirá declarar la emergencia en las acciones para restaurar las devastadas costas del sur de España, resultantes del impacto de un tren de borrascas que se inició a comienzos de este año, afectando gravemente las provincias de Almería, Cádiz, Huelva, Granada y Málaga.
Siguiendo la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se activará un procedimiento de emergencia en virtud de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, que permitirá acelerar la contratación pública necesaria para llevar a cabo estas reparaciones.
El acuerdo, ratificado por el secretario de Estado de Medio Ambiente y promovido por la Dirección General de la Costa y el Mar, prevé un período inicial de ejecución de hasta nueve meses para las obras, lo que garantiza una respuesta más rápida ante la emergencia climática que se ha desencadenado.
Estas acciones son parte de las medidas incluidas en el Real Decreto-ley 5/2026, de 17 de febrero, validado por el Congreso como respuesta a los daños causados por eventos meteorológicos extremos que han tenido un impacto desproporcionado en regiones como Andalucía y Extremadura.
Con una inversión de 12 millones de euros, este esfuerzo se financiará a través de un crédito extraordinario, como se establece en el mismo Real Decreto-ley. Las asignaciones presupuestarias serán cruciales para la recuperación ambiental de las zonas afectadas.
En Almería, se destinarán 700.000 euros para restaurar las costas de El Ejido y Enix, donde se prevén trasvases de arena para contrarrestar la erosión significativa en playas como Guardias Viejas y El Palmer, además de abordar la situación en las playas de El Lance de la Virgen y Balerma.
Por su parte, en Cádiz se contempla una inversión de 6,2 millones para múltiples municipios, empezando por Sanlúcar de Barrameda y Rota. Las obras requerirán movimientos y aportes de arena de diferentes orígenes, debido a los daños severos que han sufrido las costas en esta provincia.
Granada recibirá 2,9 millones de euros para reparar varias playas, entre ellas Cotobro y La Caletilla en Almuñécar, así como otros puntos críticos en el delta del Guadalfeo. Las intervenciones estarán adaptadas a las necesidades particulares de cada playa.
En Huelva, se asignarán 916.000 euros, con un enfoque en Isla Cristina y algunas playas en Lepe y Matalascañas, donde se planea restaurar la pasarela de La Gola y realizar aportes significativos de arena en los espacios más dañados.
La provincia de Málaga, por su parte, dispondrá de 1,28 millones de euros. Se ha destacado la excepcionalidad de los temporales que han dado lugar a importantes pérdidas de arena en numerosos municipios, lo que requiere acciones inmediatas para garantizar la estabilidad de sus playas.
Estas iniciativas facilitarán una respuesta rápida para restaurar el entorno costero y el dominio público marítimo-terrestre, impactados por los temporales, que han causado desplazamientos de arena y deterioro en la infraestructura costera.
El Gobierno ha comunicado que este enfoque excepcional permite actuar rápidamente ante desastres naturales, optimizando y agilizando los procedimientos administrativos necesarios para afrontar esta crisis y proteger las costas.
La declaración de emergencia debe ser previa y debidamente documentada por el órgano competente, lo que garantiza que se cumplen ciertas condiciones que justifiquen la rapidez en la ejecución de los proyectos.
El objetivo de las operaciones es restaurar la capacidad natural de las playas para defenderse contra el oleaje y la erosión, asegurando así su equilibrio y funcionalidad ecológica a través de acciones concretas de movilidad y aportes de arena.
Es relevante señalar que estas inversiones emergentes se gestionarán por separado del plan de ayudas a los ayuntamientos, que cuenta con un fondo de 2.000 millones de euros, destinado a cubrir urgentemente las necesidades financieras locales derivadas de los efectos de este desastre, facilitando la reconstrucción de infraestructuras, incluyendo redes hidráulicas y playas.