Gibraltar contamina el Mediterráneo con vertidos ilegales y nadie hace nada
La costa de Cádiz y Málaga está en peligro por los vertidos sin tratar de Gibraltar. Miles de litros de aguas fecales llegan al mar sin control, dañando nuestro entorno y poniendo en riesgo la salud de todos.
Desde hace años, Gibraltar ha ignorado las leyes para proteger el medio marino. La UE ha pedido que tomen medidas, pero siguen sin construir una planta de tratamiento y sin asumir responsabilidades.
Las consecuencias ya se notan en nuestras playas: aumento de algas, menor biodiversidad y problemas en el sector pesquero y turístico. La contaminación no solo afecta a Gibraltar, sino que llega a nuestras costas y a nuestro día a día.
Para los ciudadanos, esto significa más riesgo de enfermedades, playas menos seguras y un impacto económico en nuestro trabajo y ocio. La contaminación marina pone en jaque nuestro modo de vida en la costa.
¿Qué podemos hacer ahora? Exigir a las autoridades que pongan fin a estos vertidos, que presionen a Gibraltar para que cumpla las leyes y que protejan nuestras playas y nuestro trabajo. La salud de nuestras costas está en juego.