Menor bajo libertad vigilada tras herir a policía al evadir un control en patín eléctrico en Sevilla.
En una notable resolución judicial, el Juzgado de Menores número 2 de Sevilla ha dictado una sentencia que condena a un adolescente a una pena de nueve meses de libertad vigilada. Este fallo surge tras un incidente en el que el joven ignoró un semáforo en rojo mientras circulaba en un patinete eléctrico y, además, intentó eludir a la Policía Local, poniendo en riesgo la seguridad de otros transeúntes y vehículos en la ciudad.
Los hechos se produjeron durante la medianoche del 4 de julio de 2024, cuando el menor, que no ha sido identificado públicamente, desplazaba por las calles de Sevilla en su patinete de color negro. A su llegada a una intersección controlada por semáforos, decidió desobedecer la señal de alto y continuó su camino, provocando una situación de peligro inminente.
Los agentes de la Policía Local, que se encontraban en un vehículo oficial, tuvieron que realizar una maniobra de frenado brusco para evitar una posible colisión con el adolescente. En un intento por detenerlo, accionaron las luces de emergencia de su patrullero, pero el joven hizo caso omiso y se dio a la fuga, aventurándose por zonas de tránsito restringido para peatones y vehículos.
A medida que avanzaba, el menor desobedeció las órdenes del agente que había descendido del coche para detener su avance. En un momento de la persecución, el policía intentó acercarse al patinete y se vio involucrado en un altercado que terminó en una caída, resultando el agente con lesiones en su rodilla derecha, aunque afortunadamente no sufrió secuelas graves tras recibir atención médica.
Por este comportamiento, el tribunal no solo le impuso la pena de libertad vigilada por un delito de atentado contra un agente de la autoridad, sino que también le atribuyó un delito leve de lesiones. A pesar de que se le absolvió de los cargos más graves relacionados con la seguridad vial, el menor y sus padres fueron condenados a reparar el daño causado mediante una multa de casi dos mil euros como indemnización al agente afectado.
A pesar de que la defensa del joven ha presentado un recurso de apelación argumentando la falta de prueba suficiente que respalde la acusación, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla desestimó sus alegaciones. El tribunal destacó que la defensa no logró presentar evidencia que cuestionara la veracidad de los indicios en su contra, señalando que el menor debe asumir las consecuencias de su propia falta de acción probatoria.