En Sevilla, el PSOE ha informado que ya se han identificado alrededor de un centenar de casos de inquietantes retrasos en el programa de detección de cáncer de mama, según las asociaciones de pacientes que han hecho eco de estas preocupaciones.
Este miércoles, la consejera de Salud y Consumo, Rocío Hernández, defendió con vehemencia la integridad del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y la efectividad del programa de cribado. En respuesta a las críticas de la oposición sobre la supuesta "frialdad" de la administración ante las quejas de los pacientes, Hernández aseguró que, a pesar de las incidencias aisladas, el sistema de salud en Andalucía ha mejorado significativamente en los últimos siete años. La consejera se mostró firme en su postura y calificó las acusaciones en su contra como infundadas.
Durante su comparecencia ante la comisión parlamentaria, la consejera, quien también es usuaria del programa de detección, explicó que el proceso entre recibir un resultado positivo o negativo está completamente automatizado. Sin embargo, reconoció que han surgido inconvenientes en los casos que requieren pruebas diagnósticas adicionales. En su discurso, Hernández destacó que la normativa prohíbe a Salud acceder a historias clínicas sin el consentimiento de los pacientes, por lo que reiteró su solicitud a la asociación Amama para una reunión urgente que permita esclarecer la situación.
La diputada socialista Ángeles Ferriz, en representación de su grupo, señaló al "presidente sonriente" como actor clave en este asunto, criticando un modelo que, según dijo, pone en riesgo vidas. Ferriz se mostró indignada por la aparente falta de empatía de la consejera y se preguntó sobre su tranquilidad frente a la situación. Afirmó que la gestión de la consejera no es adecuada y que debería ser más sensible ante la problemática que enfrentan los pacientes.
Por otro lado, Inmaculada Nieto, de Por Andalucía, demandó la renuncia de la consejera, acusándola de falta de habilidad y sensibilidad. Nieto expresó su consternación ante las respuestas ofrecidas y advirtió que problemas similares podrían estar ocurriendo en otros programas de cribado, instando a una revisión inmediata de los procesos diagnósticos en curso.
Desde el grupo de Vox también se emitieron críticas severas hacia la gestión de la Consejería, cuestionando su eficacia en el programa de detección de cáncer de mama y sugiriendo que es imperativo priorizar la inversión en prevención y atención a los pacientes. Vox no exigió la destitución de nadie, pero sí demandó un cambio en el enfoque de gestión actual.
Finalmente, el Partido Popular mostró su apoyo a las pacientes afectadas por los retrasos, al mismo tiempo que defendió a la consejera, argumentando que se está atacando a alguien que trabaja con el objetivo de salvar vidas. Reconociendo que ha habido errores, el PP rechazó las críticas que, según señalaron, tratan de desviar la atención de los problemas de corrupción en el PSOE, enfatizando que utilizar el sufrimiento ajeno para obtener ventaja política es inaceptable.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.