24h Andalucía.

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UPA-A solicita acciones urgentes ante el devastador impacto del temporal en la agricultura.

UPA-A solicita acciones urgentes ante el devastador impacto del temporal en la agricultura.

SEVILLA, 11 de febrero.

Jesús Cózar, líder de UPA Andalucía, ha solicitado la implementación de medidas excepcionales para mitigar el impacto devastador de los recientes temporales que han afectado gravemente a los cultivos en la comunidad. Según Cózar, los efectos del cambio climático han hecho estragos en el sector agrícola andaluz, con borrascas que han arrasado explotaciones enteras, dejando a su paso cosechas perdidas y miles de hectáreas inundadas en todas las provincias. Por este motivo, ha pedido a las autoridades que se dispongan ayudas directas y flexibilidad urgente en la Política Agrícola Común (PAC).

La nota de prensa emitida por UPA Andalucía destaca que la serie de tormentas procedentes del Atlántico en los últimos meses ha causado daños severos en el agro andaluz, resultando en pérdidas de producción irreversibles en numerosos cultivos. La organización denuncia que miles de hectáreas siguen inundadas, infraestructuras destruidas y una actividad agrícola que se ha visto prácticamente detenida en amplias áreas de la región.

Desde el comienzo del año hidrológico el 1 de octubre, algunas comarcas han acumulado hasta 450 litros de agua por metro cuadrado, lo que representa alrededor del 75% de la precipitación anual media, con gran parte de esta cantidad concentrada en muy pocas semanas.

Esta situación extremada, además de sumarse fuertes rachas de viento y la escasez de luz solar, ha generado un impacto estructural en todas las provincias, afectando de manera homogénea tierras de cultivo, caminos rurales, sistemas de riego, y maquinaria agrícola.

Las primeras estimaciones apuntan a que entre 10.000 y 12.000 hectáreas permanecen completamente inundadas en diferentes puntos de Andalucía. "El campo andaluz siempre requiere agua, pero esto es un exceso en un periodo tan corto", aseveró UPA-A, señalando una vez más que las pérdidas económicas generadas son consecuencia directa del cambio climático.

Cózar también subrayó que estamos ante una "situación excepcional" que antes no se había presentado, por lo que demanda medidas a la altura de las circunstancias. Añadió que "no solo ha sido la lluvia; el viento también ha causado la caída de muchos frutos". Las borrascas han llevado a daños considerables en infraestructuras, caminos y sistemas de riego.

En respuesta a esta crisis, UPA-A ha exigido al gobierno que tome medidas urgentes que respondan a la gravedad del problema, incluyendo ayudas directas para quienes han visto sus cosechas destruidas, recortes fiscales como la reducción de módulos del IRPF, y soporte adicional para la rehabilitación de infraestructuras dañadas.

Además, Cózar ha enfatizado la necesidad de que se flexibilicen los criterios de la PAC. "Hay cultivos que no han podido ser sembrados y otros que no cumplirán con los requisitos establecidos debido a factores completamente fuera del control del agricultor", aseguró, advirtiendo que es vital evitar que los productores pierdan ayudas en estas circunstancias críticas.

La organización sigue manteniendo conversaciones con diferentes administraciones para comunicar la magnitud real de los daños a través de datos concretos y observaciones de campo.

Les alienta la esperanza de que las medidas se implementen rápidamente, ya que el sector agrícola andaluz no puede gestionar por sí solo las consecuencias de esta serie incesante de temporales.

Particularmente en Sevilla, Córdoba y Cádiz, los cultivos de cereal de invierno se han visto severamente afectados. En amplias áreas, hasta el 50% del trigo no se ha podido sembrar al haber llegado tarde la fecha límite, y una parte considerable de la cosecha ya sembrada se encuentra bajo agua, lo que pone en riesgo su viabilidad.

El mismo destino han corrido las siembras de patatas, que permanecen paralizadas desde diciembre, mientras que el cultivo de girasol ha sufrido importantes retrasos por el exceso de humedad en los suelos. En la recolección de cítricos, el proceso se ha ralentizado, con pérdidas de fruta por caída y deterioro.

En los olivares, se estima que la cosecha podría perderse entre un 20% y un 30%. "Una gran cantidad de aceitunas están en el suelo y no llegarán a ser procesadas en cooperativas y almazaras", señalaron desde UPA-A.

En Huelva, la campaña de frutos rojos también enfrenta retrasos en su recolección, con mucha fruta caída antes de ser recogida. En el caso de los cultivos de cereal, las parcelas permanecen anegadas, lo que impide tratamientos y abonados, aumentando la incertidumbre sobre la necesidad de resembrar o dejar tierras en barbecho.

Los productores de aguacate en Granada y Málaga enfrentan días críticos, con fuertes rachas de viento provocando caídas masivas de frutos, muchos de los cuales son inservibles para la venta debido a daños sufridos.

En otras áreas, los daños se concentran en olivar, cítricos y hortalizas, así como en los caminos e infraestructuras agrícolas.

Los daños estructurales derivados de la lluvia y el viento en Almería se agravan con la persistente humedad y la falta de sol, creando un ambiente propicio para enfermedades fúngicas, lo que compromete la calidad y rendimiento de los cultivos.

En muchas partes de Cádiz, aún resulta inalcanzable evaluar el alcance completo de los daños en las explotaciones, pero se prevé que las pérdidas sean millonarias.

Un problema adicional es que muchos trabajadores temporales han tenido que buscar empleo en otras localidades debido a los prolongados periodos sin poder generar ingresos en la agricultura local.

Desde UPA-A, se ha destacado que "afortunadamente, esta situación climática excepcional ha llegado cuando la campaña ya estaba avanzada, en lugar de al inicio, lo que hubiera producido un efecto mucho más devastador".

Asimismo, se ha señalado que las vías rurales también han sufrido daños graves, dificultando aún más el acceso a las explotaciones agrícolas. El encharcamiento del terreno, la destrucción de caminos y la imposibilidad de realizar labores agrícolas resultan en un lastre significativo para toda la campaña.

Finalmente, UPA-A ha llamado a la reflexión sobre la importancia de los seguros agrarios, que a pesar de su baja contratación en el sector, podrían ofrecer un alivio en situaciones como esta, resaltando que es urgente mejorar las condiciones de los seguros para hacerlos más atractivos para los agricultores de la región.