La Cuchara de El Puerto
- Dirección Calle Virgen de Los Milagros, 62, 11500 El Puerto de Sta María, Cádiz
- Localidad El Puerto de Sta María (Cádiz)
- Teléfono 956 86 25 32
- Web lacucharadeelpuerto.com/
Horario
- sábado: De 13:00 a 16:00, De 20:30 a 23:00
- domingo: De 13:00 a 16:00, De 20:30 a 23:00
- lunes: De 13:00 a 16:00, De 20:30 a 23:00
- martes: De 13:00 a 16:00, De 20:30 a 23:00
- miércoles: De 13:00 a 16:00, De 20:30 a 23:00
- jueves: De 13:00 a 16:00, De 20:
Opiniones de clientes
Fuimos a picar algo y todo estupendo. El trato del camarero genial, que nos ha aconsejado una tabla variada que estaba deliciosa. El postre, tocino de cielo, casero y espectacular.
Esforzado viajero, si decidieres no ser mainstream y equilibrar tu metabolismo off-Ribera-del-Marisco, y además no sufres de constipación presupuestaria, entonces éste es un restaurante que probablemente dejará tu paladar satisfecho y un poco debilitado tu bolsillo o cuenta bancaria. Entrarás en un local relativamente amplio y diáfano, de aspecto sobrio y moderadamente rústico. La alta techumbre de vigas de madera bien barnizadas se extiende entre los dos muros laterales sin más apoyo que un par de grandes arcos transversales de dovelas pétreas. Por encima de unos frisos de piedra, los paramentos están enlucidos con yeso blanco. Ahí dentro se ofrecen diversas sopas y platos de arroz para dos comensales que se pueden encargar con antelación y consumir fuera del local. Yo me decidí a probar medio surtido de Barbate, que incluye mojama, sardina en vinagre, sardina anchoada y atún ahumado, acompañados de finas rodajas de tomate, aceite y ajo picado. Es un plato que propicia el agradecimiento de papilas que gustan de sabores claros, definidos y persistentes. Seguidamente, opté por media ración de solomillo sobre una base de patatas fritas en un punto digno de elogio y taquitos de jamón. La leche frita con canela calentita y un par de copas de un correctísimo vino tinto completaron la aventura gastronómica. El caballero que gestiona el negocio me explicó la composición de los platos y la procedencia y elaboración de los ingredientes, y se mostró orgulloso de ofrecer siempre productos recién cocinados, lo cual a veces causa el enojo de clientes presurosos e insensibles. La cuenta sobrepasó lo que hubiera resultado una buena relación calidad-precio, y la calidad del café no estuvo a la altura de los demás productos. Cobrar por la barrita de pan y plantar un minúsculo mantel de papel acompañado de servilleta del mismo humilde material no predispone mucho a encajar con alegría precios inflacionarios. La serie cíclica de villancicos flamencos entreverados con clásicos norteamericanos cantados en español no ayudó precisamente a disfrutar de la experiencia gastronómica, pero supongo que las Navidades en Andalucía tienen su rígida e inevitable banda sonora. En suma, en este restaurante se aprecian los ingredientes de calidad y el buen sabor en platos recién preparados, que al final dan como resultado la satisfacción del paladar y un pequeño retortijón económico. El que algo quiere, algo le cuesta ¿no?
Tanto la atención al servicio como la comida es buena pedimos platos para picar y todo resultó buenísimo en especial las sardinas que nos encantó!