Catering Roberto
- Localidad El Viso del Alcor (Sevilla)
- Teléfono 629 44 48 59
- Web cateringroberto.com/
Horario
- martes: De 9:00 a 21:00
- miércoles: De 9:00 a 21:00
- jueves: De 9:00 a 21:00
- viernes: De 9:00 a 21:00
- sábado: De 9:00 a 21:00
- domingo (Navidad): Cerrado, El horario podría cambiar
- lunes: De 9:00 a 21:00
Opiniones de clientes
Falta de empatía y poco profesionales Una buena empresa no solo se caracteriza por ser impecable con sus clientes, también es importante el trato que tiene con sus compañeros y proveedores, puesto que también éstos son parte fundamental de la red que se genera en torno a un evento o celebración. Sin el trabajo conjunto de todos, ningún evento sería posible. Somos profesionales del sector audiovisual, y en todas las ocasiones que hemos trabajado con ellos este año nos ha ocurrido lo mismo: niegan la comida y bebida a los trabajadores (fotógrafos, videógrafos, músicos, DJ) a pesar de las altas temperaturas (Sevilla, bodas de día a pleno sol). En todas las ocasiones nos hemos encontrado con una responsable que nos ha dicho de manera déspota que no tenemos derecho a tomar nada hasta que no lleguemos al convite, momento en el que se nos sirve, como todo protocolo exige, los últimos. Eso sí, pidiendo que le pasemos “fotografías bonitas” de su servicio, para eso sí somos compañeros. El afán porque no cojamos nada de comer y de beber es tan alto en este catering, que los propios camareros nos retiran las bandejas cuando nos acercamos e incluso los invitados, al darse cuenta de que no estamos comiendo ni bebiendo nada, se han convertido en intermediarios y se han preocupado ellos mismos de que estuviéramos servidos. Vergonzoso es poco. Cuando llegamos al cóctel de una boda, lo hacemos tras estar retratando el evento desde bien temprano. Si un cóctel comienza a las 15:00h., nosotros llevamos desde las 10.00 de la mañana (como mínimo y sin contar desplazamientos) haciendo nuestro trabajo sin parar, sin beber, sin sentarnos y sin descansar ni un solo minuto. Al llegar tenemos que seguir haciendo fotos de lo que pasa, seguimos de pie, y no es hasta el convite cuando paramos durante un pequeño espacio de tiempo antes de volver a levantarnos y hacer la cobertura del banquete. En un total de 10-12 horas de servicio, paramos como mucho una hora en el mejor de los casos durante el convite, y durante ese “descanso” nos levantamos decenas de veces para seguir retratando. En una boda de día en la que el cóctel comienza a las 15:00h., lo normal es que el convite empiece alrededor de las 17:00h. Durante todas esas horas no podemos parar a comer porque estamos trabajando, como mucho podemos llevar una botella de agua encima pero poco más. Al ser parte del servicio, por supuesto nos sirven los últimos en el convite, por lo que la mayoría de veces estamos cubriendo bailes, regalos, cortes de tarta y sorpresas cuando la comida nos llega. Es una pena que una gran hacienda como Torre Doña María, dé una imagen tan pésima a causa de las malas gestiones del catering Roberto. Al margen de la empatía y del compañerismo, que ya son motivos suficientes para entender nuestra situación, dudo mucho de la legalidad de este asunto teniendo en cuenta que los propios clientes (los novios) son los primeros que nos invitan a comer y beber lo que consideremos para que no nos falte de nada en ningún momento del día, incluyendo el cóctel. La mejor parte es en la que la responsable miente a las parejas para contarles otra versión de la historia cuando estas les piden explicaciones, pero por suerte (y mala suerte para ellos) somos personas, que tratamos también con los familiares, conscientes del trato que se nos da, dejándolos en evidencia y mostrando la verdad de una situación lamentable. Sin duda no recomendaremos este catering a nadie, y a todas las parejas que tengan la mala fortuna de contratarles les mantendremos prevenidos para que tengan el control de su propia celebración.
Falta de humanidad Sin duda puede enturbiar todo lo que se le acerque. Llevo muchos años en el mudo de las bodas y cada vez que me cruzo con el catering Roberto es un suplicio, trabajar en el mismo espacio es lo peor que nos puede pasar. Todos los proveedores que los conocen (fotógrafos, videógrafos, DJs, animación...) en algún momento han tenido una mala experiencia... Por mi parte, siendo videógrafo, es vergonzoso tener que mendigar un refresco después de horas de trabajo, sin poder sentarme ni un segundo y a pleno sol y encima tener que escuchar de la propia metre que és lo que hay, os tenéis que aguantar. No somos personas. Es patético que los propios invitados de la boda nos faciliten comida al ver el trato que se nos da, los camareros tienen orden expresa de no acercarse a los profesionales, poniéndoles en una situación que tampoco es agradable para ellos, es de risa. Es lamentable que unos novios después de su gran día y después del desembolso tan grande y de toda la ilusión que han puesto tener que ser partícipes de todo esto. Recomendaremos no contratar a este catering.
le doy una estrella porque no puedo darle menos. Soy la prima de la novia, y desde el primer momento avisaron que era vegetariana, incluso un par de semanas antes de la boda se volvió a recordar. A mi prima le pintaron mi menú espectacular, un cuscus con verduritas, un salmorejo de aguacate, y no sé qué más. Pero la realidad fue una muy distinta. En el aperitivo solo pude coger queso, y mi menú fue un mezclum de lechuga con 4 daditos de calabacín vuelta y vuelta en una sartén, totalmente sin aliñar, ni un poquito de aceite, ni una pizca de sal. El primer plato era más incomible - si cabía -, eran 3 rodajas de 4 dedos de grosor de calabacín, tres de berenjena y unas setas en el centro. La verdura tan cruda que estaba dura, normal, eso vuelta y vuelta en la sartén no se hace. Las setas eran de cartón, tanto que les di a probar a mis familiares y coincidimos todos en lo mismo. Se lo dije a la que parecía la responsable de los camareros, y lo máximo que pudo ofrecerme fue un menú infantil: patatas fritas con huevo. ¡SORPRESA! un huevito de codorniz y unas patatas fritas hechas sin aceite y sin nada, muy sanas pero 0 sabor, ni sal ni nada parecido. En resumen, para vegetarianos EXPERIENCIA PÉSIMA. En una sociedad en la que cada vez hay más gente que es vegetariana y vegana y hay mil y una combinaciones posibles... el primer plato del resto de invitados era un bacalao sobre pisto, ¿porqué no me pondrían un simple pisto con huevo? seguro que hubieran acertado más que con eso. La verdad, de vergüenza. Mira que solo escribo reseñas para alabar el trabajo ajeno... pero me resultó inconcebible que un menú de boda para una vegetariana tuviera tal nivel.