Adiós a 357.000 toneladas de aceite: así te puede afectar la retirada del mercado
El Gobierno activa la retirada de aceite de oliva por una cosecha un 23% mayor. Qué significa para olivareros y consumidores en Andalucía.
El Gobierno ha publicado una orden que obliga, en la práctica, a sacar del mercado parte del aceite de oliva de la campaña 2026/27. Y el motivo es una cosecha que ha salido muy abundante.
Las previsiones hablan de 1.602.596 toneladas, un 23% más que el año pasado. Además, las existencias iniciales ya están en 357.040 toneladas, un 23,3% por encima de la campaña anterior. Con ese nivel de stock, el Ministerio puede activar el mecanismo de retirada, que solo se aplica si la suma de existencias y producción llega al 120% de la media de las seis campañas previas.
¿Qué significa en la práctica? Que el aceite que no se venda se puede apartar hasta la campaña siguiente o destinarse a usos no alimentarios, como la industria. Es una medida excepcional, pensada para evitar que los precios se hundan por exceso de oferta. El Ministerio es quien fijará el porcentaje exacto antes del 15 de noviembre, mediante una resolución de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios.
Para el consumidor, la lectura tiene dos caras. Por un lado, el objetivo es sostener el precio en origen y que los olivareros no vendan a pérdidas. Por otro, la retirada de producto puede tensar la oferta en algunos momentos y no garantiza que el precio en el supermercado baje en la misma proporción. Hay que tener en cuenta que el margen de la cadena de distribución no siempre se traslada al cliente final, y la norma no obliga a nadie a bajar precios en tienda.
Para una familia que compra aceite cada semana, el impacto directo es, de momento, limitado. Pero para el olivar andaluz, que concentra buena parte de la producción nacional, la medida es clave. Un año de cosecha récord puede significar ingresos más bajos si el mercado se satura, y ahí es donde la retirada intenta poner freno.
Lo que viene ahora es ver el porcentaje concreto que fije el Ministerio y cómo responde el mercado. La resolución podrá modificarse según evolucione el almacenamiento, así que el escenario no está cerrado. Si eres agricultor o cooperativista, lo más práctico es revisar con tu almazara o cooperativa cómo afecta a tu producción y qué operadores están acogidos. Si eres consumidor, vale la pena seguir los precios en origen y en tienda en las próximas semanas: ahí se verá si la medida funciona.