24h Andalucía.

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La Junta se compromete a apoyar a Azucarera para mantener la producción en Jerez.

La Junta se compromete a apoyar a Azucarera para mantener la producción en Jerez.

En Cádiz, el 8 de octubre, la Consejería de Agricultura y Pesca ha manifestado su intención de colaborar con AB Azucarera para evitar que la empresa mueva su producción de 2026 fuera de Andalucía. Esta intervención surge tras el anuncio de que la campaña de remolacha no se llevará a cabo el próximo año en la planta de Jerez de la Frontera, que es la única de su tipo en la región.

A través de sus redes sociales, la Consejería ha afirmado que se encuentra lista para implementar ayudas dirigidas a los agricultores con el fin de "asegurar la viabilidad del cultivo y el futuro del sector", una promesa que podría marcar un cambio crucial en la situación actual del cultivo de remolacha en Andalucía.

Según declaraciones de la Junta a Europa Press, una reunión telemática con el consejero Ramón Fernández-Pacheco ya ha tenido lugar, dado que los directivos de AB Azucarera se encuentran actualmente fuera del país. Esta acción responde a la preocupación manifestada por el consejero ante la posible reubicación de la producción, una decisión que parece estar avanzando.

Organizaciones agrarias como COAG Andalucía, Asaja Andalucía, UPA Andalucía y Grupo Remolachero de Sevilla han instado a AB Azucarera a reconsiderar su decisión de clausurar la planta de Jerez. Aseguran que aún hay tiempo para revertir esta situación, que consideran perjudicial para el sector agrícola andaluz.

En un comunicado difundido este martes, estas organizaciones han advertido que si se lleva a cabo el cierre, el cultivo de remolacha podría desaparecer de la comunidad. Esto se interpretaría como un golpe directo a un modelo agrícola que buscan que sea socialmente sostenible y capaz de generar empleo en el ámbito rural.

Es importante recordar que en mayo de este año, Azucarera llevó a cabo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaba a 11 trabajadores en su planta de Jerez, mientras que a nivel nacional se reportó que 251 empleados verían sus puestos amenazados, incluyendo 169 contratos indefinidos y 82 fijos discontinuos.

En ese contexto, la empresa había señalizado su intención de concentrar su producción en la planta de Toro, en Zamora, lo que implicaría el cierre de la fábrica de La Bañeza en León, llevando a la práctica un reestructura significativa de sus operaciones en el país.