24h Andalucía.

24h Andalucía.

Sentenciado a 16 meses de prisión por ocultar a su hija menor más de un día sin informar a su expareja en Granada.

Sentenciado a 16 meses de prisión por ocultar a su hija menor más de un día sin informar a su expareja en Granada.

En Granada, un acto perturbador ha llevado a la condena de un hombre de 72 años, quien en un descuido inquietante desapareció durante más de un día junto a su hija de seis años, sin el conocimiento de su expareja y madre de la niña. La justicia ha dictado una pena de 16 meses de prisión y una orden de alejamiento por un periodo de tres años, debido a delitos de coacciones y violencia de género.

Este alarmante suceso llamó la atención de la Policía Nacional, que ante el riesgo de un posible caso de violencia vicaria, activó un dispositivo urgente para localizar a la menor. Los agentes finalmente lograron dar con el paradero del padre, quien fue detenido tras varias horas intensas de búsqueda.

El juicio rápido que condujo a la sentencia se llevó a cabo el 7 de enero, según informó un comunicado oficial de la Policía. La intervención del cuerpo policial fue crucial, ya que el temor a que mayor desamparo estuviera afectando a la niña llevó a las autoridades a actuar con rapidez.

La madre, consciente del peligro potencial, había presentado una denuncia el mismo 29 de diciembre en la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), donde expuso que había sufrido malos tratos en presencia de sus otros hijos y que esta no era la primera vez que ocurría. La denuncia puso de manifiesto la complejidad de la situación familiar, que incluía a la hija de 6 años y otras dos niñas, de 3 y 10 años, en la que la mayor era fruto de una relación anterior de la denunciante.

Al acercarse a la situación, la madre había intentado comunicar en múltiples ocasiones con su expareja, sin éxito. Su preocupación aumentó cuando él dejó de responder y se encontraba junto a su hija menor. Esto suscitó alarmas en la madre, quien advirtió a la Policía sobre la situación, generando una respuesta acelerada de los agentes.

La naturaleza evasiva del padre y su falta de colaboración con las autoridades hicieron que los agentes actuaran con precaución, conscientes de que los casos de violencia vicaria pueden tener desenlaces graves. Así, se desplegó un operativo que incluyó consultas en hospitales, controles en alojamientos cercanos y vigilancia del domicilio del detenido.

Finalmente, los policías comenzaron a escuchar ruidos provenientes de la vivienda el 30 de diciembre. Ante la negativa del hombre de abrir la puerta y revelar la presencia de la niña, los agentes se vieron obligados a entrar por la fuerza, logrando asegurar la protección de la menor y procediendo a la detención del individuo.