El sector del aceite de oliva se mantiene cauteloso ante la incertidumbre de los aranceles estadounidenses.
JAÉN, 28 de julio. En el contexto de un reciente acuerdo entre la Comisión Europea y Estados Unidos para abordar la disputa comercial sobre los aranceles, diversas organizaciones agrarias, incluidas Asaja, COAG y UPA, han respondido de manera cautelosa. La resolución contempla un arancel del 15% sobre ciertos productos europeos, destacando entre ellos el aceite de oliva, lo que ha generado un debate sobre sus posibles repercusiones.
Luis Carlos Valero, portavoz de Asaja Jaén, ha calificado esta medida como "totalmente negativa" para los intereses del sector olivarero. Sin embargo, ha matizado que es crucial observar cómo se implementarán realmente estos aranceles. Recordó que en el pasado, durante el gobierno de Trump, ya se impusieron aranceles al aceite de oliva, aunque únicamente se aplicaron a los productos envasados.
Valero ha enfatizado que, si los aranceles se centran en el aceite envasado, su impacto sería "mínimo", ya que la mayoría de los exportadores que surten a Estados Unidos operan sus envasadoras en el país norteamericano y manejan el producto a granel, lo que los aislaría de esta nueva carga impositiva.
A pesar de su preocupación, el representante de Asaja ha indicado que "es muy pronto" para hacer una evaluación definitiva, instando a la necesidad de esperar detalles adicionales sobre cómo se aplicará el arancel del 15%. Resaltó que, naturalmente, estas tarifas suponen un inconveniente para los olivicultores en España y Europa.
Desde UPA, la postura ha sido de "prudencia" respecto a los aranceles del 15% aplicables a productos que ingresan en Estados Unidos. Jesús Cózar, secretario general de UPA en Andalucía, subrayó que el impacto variará según el tipo de producto. En el caso específico del aceite de oliva español, comentó que tendrá parámetros similares a los de otras naciones productoras como Túnez, Marruecos y Turquía.
Según el análisis de Cózar, la introducción de olivas españolas en el mercado estadounidense no debería sufrir un golpe duro; sin embargo, otros productos, como las aceitunas de mesa o el vino, podrían verse más gravemente perjudicados.
El secretario general de UPA también expresó su preocupación de que cada acuerdo entre la UE y Estados Unidos tenga repercusiones indirectas en el sector, redirigiendo fondos a armamento en lugar de a la agricultura. Esto ya ha sido evidenciado por el anuncio de la Comisión de Agricultura Europea sobre recortes en la PAC.
Por otro lado, Francisco Elvira, secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar en COAG Andalucía, se ha mostrado optimista ante la situación, asegurando que muchos productores ya han comercializado buena parte de su producción anterior. En este sentido, afirmó que los precios actuales son suficientes para absorber los nuevos aranceles negociados.
Elvira destacó que el mercado estadounidense demanda un aceite de altísima calidad y subrayó que España todavía posee esa capacidad de producción. Además, planteó un interrogante en torno a si la sociedad está dispuesta a que las negociaciones con Estados Unidos prioricen cuestiones bélicas sobre la seguridad alimentaria, y cómo esto puede repercutir en los presupuestos de la PAC para el período 2028-2034.
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