La reciente decisión del Parlamento Europeo ha traído consigo importantes cambios para los agricultores, especialmente en Andalucía, donde casi 210.000 beneficiarios dependen de la Política Agrícola Común (PAC).
En una sesión plenaria celebrada el 25 de diciembre, la Eurocámara aprobó una reforma significativa que busca simplificar la PAC, aliviando la carga burocrática que pesa sobre los agricultores y fortaleciendo el apoyo para las pequeñas explotaciones. Esta medida se traducirá en menos controles, mayor flexibilidad en los requisitos ambientales y un incremento en las ayudas directas.
Con un respaldo aplastante de 629 a favor, 17 en contra y 16 abstenciones, la nueva normativa eleva las ayudas destinadas a las pequeñas explotaciones y limita los controles administrativos, así como flexibiliza los criterios para el mantenimiento de las tierras agrícolas.
André Rodrigues, eurodiputado portugués y principal defensor de la reforma, destacó que "los agricultores necesitan claridad en las reglas, menos burocracia y certidumbre en los pagos que recibirán". Asimismo, enfatizó que el avance hacia regulaciones más simples no debe comprometer las salvaguardias ambientales y sociales que han sido parte integral del sistema.
Entre los aspectos más destacados de la reforma, se permitirá que las pequeñas explotaciones reciban hasta 3.000 euros anuales en ayudas directas, superando las propuestas iniciales. Además, un nuevo pago único que podría alcanzar hasta 75.000 euros se destinará a fomentar el desarrollo de estas explotaciones.
La reforma también establece mayor flexibilidad en el cumplimiento de normativas ambientales. A partir de 2026, las tierras agrícolas conservarán su estatus de tierras cultivables incluso si no han sido aradas o resembradas, con el fin de proteger la biodiversidad y reducir costos innecesarios para los agricultores.
Según el comunicado emitido por el Parlamento, las explotaciones ecológicas podrán considerar automáticamente que cumplen con los requisitos ambientales en aquellas parcelas que ya están certificadas o en proceso de conversión.
Adicionalmente, las nuevas normas restringen a una sola inspección anual los controles en el terreno, facilitando así que los agricultores eviten múltiples visitas de los organismos de control.
En Andalucía, Manuel Gómez, secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación, ha celebrado esta reforma, señalando que la mayoría de las medidas fueron propuestas desde la comunidad autónoma, lo que beneficiará directamente a los agricultores y ganaderos andaluces que dependen de la PAC. "Es una excelente noticia para el campo andaluz", afirmó.
Gómez también comentó que la PAC había alcanzado un nivel de complejidad sin precedentes en su última reforma y expresó su optimismo ante la posibilidad de avanzar en herramientas de simplificación que faciliten la actividad de quienes trabajan la tierra y producen alimentos de calidad.
Finalmente, hizo hincapié en que el sector se enfrenta a numerosas cargas burocráticas y medioambientales a diario, y desde la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, trabajan para optimizar los procedimientos administrativos y reducir las formalidades en la medida de lo posible.
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